Hay campos que forman parte de la historia del golf. Y hay otros que, además, conservan una especial conexión con el golf español. Royal Birkdale pertenece a ambas categorías. El legendario recorrido de Southport abre esta semana sus puertas al 154º Open Championship, un escenario de enorme prestigio que ha coronado a algunas de las mayores leyendas del deporte y donde España ha firmado algunas de sus páginas más brillantes.
La edición de 2026 llega con un atractivo añadido para los aficionados españoles: seis representantes defenderán los colores nacionales en el último grande de la temporada, una presencia que confirma la excelente salud del golf español en la élite mundial.
Capitaneados por Jon Rahm, la expedición la completan Eugenio Chacarra, Ángel Ayora, David Puig, Josele Ballester y el amateur Alejandro de Castro, que se clasificó brillantemente jugando la previa.
Jon Rahm es una de las grandes referencias del golf mundial y uno de los jugadores llamados a pelear por la Jarra de Clarete. El vizcaíno llega tras preparar minuciosamente una estrategia adaptada a las condiciones excepcionalmente secas que presenta Royal Birkdale, consciente de que la paciencia y la precisión desde el tee serán mucho más determinantes que la potencia. “No aspiro a un Top-10, aspiro a terminar el primero”, declaró en rueda de prensa el de Barrica con su arrojo habitual y sin un ápice de rubor, ya que no concibe acudir a una cita con un grande sin salir a ganarlo para nuestro país.
Junto a Rahm estarán otros cinco españoles que representan distintas generaciones y trayectorias, reflejo de la profundidad competitiva que vive actualmente el golf nacional. Entre todos intentarán prolongar una tradición que ha convertido a España en una de las grandes potencias históricas del Open Championship.
El amateur Alejandro de Castro no dudó en afirmar que “me siento como un niño en un parque de atracciones. Estoy aprendiendo mucho estos días jugando con los profesionales y en este campo, que es una auténtica pasada”, declaró ojiplático tras jugar nueve hoyos de entrenamiento junto a Josele Ballester y David Puig y haberlo hecho el lunes, nada menos, que con un ganador de “Grande” y capitán de la Ryder como Keegan Bradley.
Josele aprovechó para comentar al aún amateur “que disfrute en todo momento y no se deje impresionar. Yo también jugué como amateur mi primer Open Británico”, rememorando el castellonense su presencia en Liverpool en 2023. “Por mi parte, me ha costado mucho llegar a esta edición después de quedarme un par de veces fuera por un puesto en torneos que daban plaza y, luego, necesitar ganármela en una previa muy dura. Espero poder disfrutar la semana como corresponde», añadió José Luis Ballester.
Su compañero en los Fireballs, David Puig, se clasificó merced a su buena posición en el ranking mundial, lo que demuestra el nivel de su juego. “No creo que el estar en un recorrido duro y en el que va a correr mucho la bola me favorezca por ser pegador. Es más, creo que estaremos todos en la misma situación. Lo que tengo que hacer es concentrarme en mi juego para tratar de tener una buena actuación aquí que, al ser el único “Grande” que se celebra en Europa, es el más apetecido por los españoles”, comentó el barcelonés.
Eugenio Chacarra también debuta en el torneo más antiguo de mundo. Se aseguró la presencia en Southport gracias a su reciente victoria en el Open de Italia y la considera un premio al esfuerzo realizado. “Sé que estoy haciendo las cosas bien y, cuando esto sucede, los resultados tarde o temprano tienen que llegar. Ahora estoy en un momento muy bueno y me gustaría prolongarlo en este Open, que es un torneo muy importante para mí. No en vano me he criado jugando en Pedreña y Seve tiene una gran historia en el Open y en este campo en particular”, declaró confiado el madrileño.
La gran página española en Royal Birkdale sigue siendo la protagonizada por Severiano Ballesteros en 1976. Con apenas 19 años, el cántabro terminó segundo tras Johnny Miller y anunció al mundo la llegada de un talento irrepetible. Aquella actuación, en uno de los escenarios más exigentes del golf, fue el preludio de los tres Open Championship que conquistaría posteriormente (1979, 1984 y 1988) y marcó el inicio de una nueva era para el golf europeo.
Royal Birkdale también evoca inevitablemente el nombre de Sergio García, uno de los grandes especialistas españoles en el Open. Aunque sus mejores resultados en el campeonato llegaron en otros recorridos, el castellonense siempre ha mantenido una relación especial con los links británicos, donde su creatividad, capacidad de recuperación y calidad alrededor de los greens le permitieron convertirse durante dos décadas en un aspirante habitual al título.
Llega el turno a una nueva generación
Royal Birkdale presenta este año un aspecto muy distinto al de su última visita al Open en 2017. El recorrido ha sido objeto de importantes trabajos de remodelación, con nuevos bunkers, plataformas de salida renovadas y modificaciones en varios hoyos estratégicos, manteniendo intacta su esencia de auténtico links. A ello se une un verano excepcionalmente seco en el noroeste de Inglaterra, que promete calles muy firmes, mucho rodaje de bola y decisiones tácticas constantes desde el tee.
Todo ello configura un torneo donde la experiencia, la imaginación y el control de la trayectoria de la bola volverán a ser factores decisivos. Un escenario perfecto para los jugadores españoles, históricamente capaces de adaptarse a condiciones cambiantes gracias a su enorme riqueza técnica.
El desafío no será sencillo. El vigente campeón Scottie Scheffler defiende el título frente a un cartel de extraordinario nivel en el que también figuran Rory McIlroy, Xander Schauffele, Bryson DeChambeau, Tommy Fleetwood y buena parte de la élite mundial. Pero si algo ha enseñado Royal Birkdale a lo largo de las décadas es que el Open nunca entiende únicamente de favoritos. Aquí ganan quienes mejor interpretan el viento, aceptan la incertidumbre y convierten la paciencia en virtud.
El recuerdo imborrable de Ballesteros estará siempre presente en el campo, como demostrará el sexto español en liza, Ángel Ayora, que lucirá una colección especial de ropa llamada ‘Seve Colllection’. El malagueño está orgulloso de hacerlo precisamente en este momento, “pues sirve para honrar y recordar a la persona que más ha hecho por el golf nacional justamente en este campo. Por eso, además, debutar precisamente en Royal Birkdale, donde él se dio a conocer a nivel mundial, es tan especial para mí “, concluyó orgulloso. No cabe duda de que todos ponen de su parte para seguir ampliando el extraordinario legado del golf español en el campeonato más antiguo del mundo.
Por Nuria Pombo
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