La autoconfianza es uno de los factores psicológicos que más influye en el jugador. Cuando vamos a una competición sin confianza, un cierto temor e incertidumbre se apodera de nosotros e incluso los errores afectan de forma muy diferente cuando se tiene autoconfianza que cuando no se tiene.
La palabra confianza es una de las más utilizadas por todos los deportistas, pero ¿qué es la confianza, qué significa tener confianza? Para algunos tener confianza significa creerse capaz de conseguir un buen resultado y para otros significa creerse capaz de hacer algo bien. Veamos un ejemplo. A la hora de tirar un putt, el primero tendrá confianza si cree que puede embocar el putt (autoconfianza basada en resultados) mientras que el segundo tendrá confianza si cree que va a hacer un buen swing (autoconfianza basada en conductas).
La gran diferencia entre un tipo de confianza y otra es que los resultados no están al cien por cien bajo nuestro control porque las irregularidades del green, o una ‘corbata’, pueden hacer que un putt perfectamente tirado no entre, lo cual puede repercutir negativamente sobre tu confianza. Sin embargo, en la confianza basada en lo que sabemos hacer, por ejemplo un buen swing, sí depende al cien por cien del jugador.
Los resultados y la autoconfianza
Tendemos a pensar que si los resultados de la competición son buenos, la autoconfianza sube y si son malos, disminuye. Esto es cierto, pero con matices. No todos los buenos resultados aumentan la autoconfianza ni todos los malos la bajan. Si pensamos que un resultado positivo se debe a la suerte, la confianza no se va a ver beneficiada por el buen resultado. Por el contrario, creemos que un mal resultado se debe a factores ajenos a nosotros, como el mal estado del campo, las condiciones climatológicas, etc, no va a tener una influencia negativa sobre tu autoconfianza. Por tanto, para determinar la influencia de los resultados sobre la confianza del jugador hay que analizar las causas, que según el jugador, han provocado el buen o mal resultado.
La regla de oro
La primera regla que debemos seguir para conseguir una autoconfianza alta y estable es que dependa de factores que estén al cien por cien bajo nuestro control. La clave está en evaluarnos en función de si hemos hecho algo bien o mal, de lo bien o mal que hayamos tirado el putt sin dejarnos influir por el resultado. Ahora piensa en ese putt de 1 metro que tiramos mal, con miedo a fallarlo y que a pesar de tocar mal la bola entra. ¿Este resultado te da confianza para el siguiente putt de 1 metro que te encuentres? Seguramente no. Por eso, mucho más importante que el resultado es hacer un buen swing, ya que haciendo un buen swing las probabilidades de que la bola entre son muchas, está bajo nuestro control. Además podemos entrenarnos para hacer un buen swing, mientras que no podemos entrenar para que todas las bolas entren. En el siguiente artículo comentaremos cómo salir de una crisis de confianza.