El noble arte del graffiti

Antes de una competición federativa, árbitros y miembros del comité dedican buena parte de su tiempo a “pintar el campo”.

El noble arte del graffiti

Antes de una competición federativa, árbitros y miembros del comité dedican buena parte de su tiempo a “pintar el campo”.

05/04/2011

El noble arte del graffiti

Antes de una competición federativa, árbitros y miembros del comité dedican buena parte de su tiempo a “pintar el campo”.

Es habitual, antes de la celebración de una competición federativa, ver a árbitros y miembros del comité recorriendo el campo cargados de botes de pintura.…

Es habitual, antes de la celebración de una competición federativa, ver a árbitros y miembros del comité recorriendo el campo cargados de botes de pintura. Son varios los usos que se le da a la pintura. El más habitual es el de pintar los límites del campo, cuando se definen con líneas, en cuyo caso se suele pintar con pintura blanca. Este color también sirve para pintar las zonas por donde se permite al público cruzar las calles (en los eventos profesionales de alto nivel) y para pintar los terrenos en reparación.

Cuando se trata de marcar el campo, a efectos de las Reglas, los otros dos colores usados habitualmente son el amarillo y el rojo, usados para definir los márgenes de los obstáculos de agua y de los obstáculos de agua lateral, respectivamente.

La pintura también se usa para marcar la posición de las barras de salida en los distintos días de la competición, y para indicar a los cuidadores del campo, y en particular a la persona encargada de cortar los agujeros, la posición del agujero para cada una de las jornadas.

El otro uso común de la pintura es el de poner marcas en el campo que luego habrán de servir a los jugadores para conocer la distancia desde estas marcas hasta el principio del green. El comité, o una persona autorizada por éste, realiza marcas de pintura distintivas en cada hoyo, generalmente en zonas de hierba segada a ras, y luego anota en un libro la distancia de esta marca al inicio del green del hoyo en cuestión. De esta forma realiza un libro de distancias, conocido como “libro de yardas” o “libro de metros” en función de la unidad de medida que se use al anotarlas en el libro, que resulta de gran utilidad a los jugadores, especialmente a los jugadores de alto nivel.

Evidentemente, el Comité es el responsable de definir y marcar adecuadamente los límites del campo y los márgenes de los obstáculos de agua. También es responsabilidad del Comité el marcar adecuadamente los terrenos en reparación, así como establecer las posiciones de los agujeros en los greenes y las barras en los lugares de salida.

Y conforme a la Decisión 33/5, también puede el Comité realizar estas marcas indicando las distancias al principio del green. Pero es importante aclarar que es el Comité, o aquella persona que el Comité haya autorizado para realizar esta función, el único que puede realizar estas marcas de pintura, tanto las de distancias, como las de los lugares de salida y agujeros, como las que definen los límites y márgenes del campo.

No es admisible que los jugadores realicen marcas de pintura en el campo para realizar su propio libro de yardas. De aceptarlo, el Comité correría el riesgo de que cada jugador pretendiese realizar sus propias marcas de pintura en los lugares donde considerase más convenientes, causando un innecesario daño al campo. Por ello, un Comité no debe autorizar a los jugadores a realizar estas marcas de pintura, y si un jugador las realizase sin estar autorizado por el Comité, debería estar sujeto a la penalidad de descalificación bajo la Regla 33-7.

Para obtener una mejor perspectiva de las Reglas, visite asiduamente la Sección de Reglas de rfegolf.es.

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