Preparación física: La energía alimenticia (diciembre 2002)

Preparación física: La energía alimenticia (diciembre 2002)

24/10/2013

Preparación física: La energía alimenticia (diciembre 2002)

En el artículo anterior vimos que una de las funciones de los alimentos era proporcionar al organismo la energía necesaria para su funcionamiento. Pasemos ahora…

En el artículo anterior vimos que una de las funciones de los alimentos era proporcionar al organismo la energía necesaria para su funcionamiento. Pasemos ahora a conocer cómo se realiza este proceso. Cuando se practica ejercicio, el cuerpo debe producir energía más rápidamente que cuando está en reposo o realizando actividades cotidianas. La contracción de los músculos, la aceleración del corazón y pulmones, etc, son procesos que requieren una energía extra. Pero, ¿de donde sale esta energía?, ¿cómo se obtiene y qué cantidad se necesita? Estas son preguntas que, en algún momento, nos hemos podido hacer y que voy a tratar de responder.

Procesos químicos

La energía se obtiene por un proceso químico en el que una sustancia llamada ATP (adenosín trifosfato) pierde uno de sus grupos fosfato y se convierte en ADP (adenosin difosfato), liberándose energía. Parte de esta energía sirve para realizar ciertos trabajos, como contracción de los músculos, etc. No obstante, la mayor parte de ella (3/4 partes) se transforma en calor. Esta es la causa por la que se aumenta tanto la temperatura corporal cuando se hace ejercicio. Este ATP se produce en cada célula del cuerpo a partir de procesos bioquímicos de descomposición, transporte y transformación de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas.

Los hidratos de carbono se usan, en su mayor parte, para obtener energía de forma rápida o a corto plazo. Las grasas se utilizan como energía de reserva a largo plazo. Y las proteínas tienen otras funciones, pero pueden ser empleadas para la producción de energía en situaciones extremas.

No todos estos nutrientes liberan la misma cantidad de energía al ser descompuestos; así, los hidratos de carbono y las proteínas liberan alrededor de 4 kilocalorías por cada gramo de ellos, mientras que las grasas liberan 9 kilocalorías por gramo de grasa. De esta forma vemos que la grasa es la forma más concentrada de energía, pero esto no significa que sea la forma idónea de obtenerla para el ejercicio.

Mezcla de componentes

Todos los alimentos contienen, en mayor o menor grado, una mezcla de hidratos de carbono, grasas y proteínas. Dependiendo de las cantidades que tenga de uno u otro se va a determinar el valor energético de un alimento. Por ejemplo: una rebanada de pan integral proporciona, a grosso modo, la misma cantidad de energía que un trocito de mantequilla (7 g.), pero mientras que en el pan la mayor parte de la energía vendría de los hidratos de carbono (75%), en la mantequilla prácticamente todo proviene de las grasas.

La cantidad y proporción de cada uno de estos combustibles depende del tipo, duración e intensidad del ejercicio, del nivel de condición física y de la dieta. En la actividad deportiva, el aporte de hidratos de carbono, como primer combustible, es de suma importancia ya que ayuda (junto con una buena preparación física) a retrasar la aparición de la fatiga y a mejorar el rendimiento. En general, la causa principal de la fatiga durante el ejercicio es el agotamiento de las reservas de glucógeno y/o la deshidratación, así como una inadecuada preparación.

Por Francisco Fernández

Preparador Físico de los Equipos Nacionales de Golf

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