Pocos destinos turísticos pueden ofrecer un producto tan estructurado como es el turismo de golf en Catalunya, con buenas infraestructuras, clima, diversidad de paisaje y una amplia oferta complementaria, basada en la cultura, la gastronomía, la salud y el bienestar.
Catalunya cuenta con una gran tradición deportiva, tanto a escala de alta competición como a escala de practicantes, como lo prueba el gran número de licencias con que cuentan en casi todos los deportes.
Mejor destino emergente del mundo
El aumento de practicantes y una política sensibilizada por la importancia del turismo de golf han hecho que proliferaran los campos de golf, especialmente en zonas turísticas, como la Costa Brava o la Costa Daurada. Muchos de los campos son de reciente creación y han sido diseñados por grandes especialistas, como Robert Von Hagge, Severiano Ballesteros, Hawtree, Greg Norman, José Rivero o José María Olazábal.
Tanto es así que la European Professional Golf Association escogió Catalunya como sede de verano y creó el PGA Golf de Catalunya, precisamente escenario de la Ryder Cup 2022.
Otra importante entidad golfística, la Asociación Internacional de Tour Operadores de Golf (IAGTO), designó en el año 2000 la zona de la Costa Brava como el mejor destino emergente de golf del mundo, reiterando su nominación posteriormente, en 2006, como mejor destino establecido.
Todos esos éxitos también van unidos a las buenas infraestructuras y al clima que permite jugar al golf durante todo el año. Catalunya cuenta con tres aeropuertos, en Barcelona, en Girona y en Reus, con vuelos que la unen con las principales ciudades y regiones de toda Europa; es una importante base de cruceros del Mediterráneo y cuenta con una moderna y extensa red de autopistas y carreteras, que hacen posible jugar en muchos campos diferentes en un radio de 150 km.
Cataluña cuenta con 38 campos de golf, 34 de Pitch & Putt y 6 de par 3. La diversidad es otra de las características de la oferta de golf, porque estos campos están repartidos por casi toda la geografía catalana, lo que posibilita jugar a orillas del mar, muy cerca de Barcelona, en el interior o en el corazón de los Pirineos, con paisajes muy distintos y diseños que permiten disfrutar el deporte tanto a los jugadores profesionales como a los aficionados, con el añadido de la oferta complementaria de poder disfrutar de un riquísimo patrimonio cultural, una buena red de centros de wellness y una gastronomía reconocida en todo el mundo.
Los campos de Catalunya han sido sede de prestigiosos torneos profesionales de ámbito internacional, muchos de ellos integrados en el Circuito Europeo, igual que se han celebrado en ellos destacados torneos internacionales.
Golf Costa Brava
Por su propia concepción geográfica, la Costa Brava es un espacio único e irrepetible, fruto del apasionado encuentro entre las montañas de los Pirineos y el Mar Mediterráneo. Esta circunstancia por sí sola puede agotar la capacidad de adjetivación a un entorno climático y paisajístico en el que la naturaleza invirtió sus mejores recursos: protegidas calas de dorada arena acariciadas por el dulce vaivén de las cristalinas aguas, desbordantes mareas de verdes pinares esparciendo su fragancia sobre las graníticas rocas; un cielo azul, de brisa templada y brillante sol, y un racimo de pequeños núcleos de litoral, de villas del Mediterráneo, de pueblos con encanto, de centros de ocio, de núcleos con personalidad histórica, de pueblos de salud engarzados como auténticas perlas por carreteras, caminos y senderos tan atrevidos que se permiten incluso serpentear junto al mar, para mayor deleite del viajero.
Los amantes del golf tienen en la Costa Brava un destino con 10 campos de golf abiertos todo el año, además de numerosas instalaciones de pitch & putt, con un clima mediterráneo y unas temperaturas muy agradables que permite mantenerlos en perfecto estado. La calidad, la espectacularidad y la variedad son las características del diseño de los campos con diseñadores de reconocido prestigio.
Así se pueden encontrar campos tipo “links” o amplias calles rodeadas de impresionantes pinos y alcornoques mediterráneos, o impresionantes lagos protegiendo los ondulados y enormes greenes de la mayoría de los campos. El medio natural ha dotado a esta zona con unos parajes privilegiados, donde los campos de golf se han sabido adaptar y respetar en todo momento al medio y la fauna que los rodea.
Si al final de su experiencia su relación con el golf en la Costa Brava termina en idilio, probablemente coincidirá con nosotros en que, al definir la Costa Brava, vida es la palabra clave.
Tal vez porque la vida es como un paisaje lleno de contrastes y fuerzas que nos empujan y atraen; porque al vivir nos abrazamos a cuanto amamos, como las olas abrazan y acarician la calas y playas de esta costa.
Tal vez porque la vida es el descubrimiento de emociones tan intensas y auténticas como los paisajes de las comarcas de Girona: tiernos, poderosos, vitales, tal vez porque la vida es… Brava.