Al igual que sucedió el año pasado, hizo falta un desempate para dilucidar el campeón del Andalucía Open de España Valle Romano. Y, por quinta vez, fue un jugador sueco quien se hizo con el triunfo. Niclas Fasth, todo garra y corazón, añadió un título más a su brillante palmarés, mientras que José Manuel Lara fue el mejor español.
Aunque la mañana comenzó fría, el clima se tornó veraniego y muchos espectadores se acercaron hasta San Roque Club a disfrutar del espectáculo. El de Lysegarden tomó el liderato del torneo a mitad de la ronda, aprovechando un momento de desfallecimiento de Thomas Björn, que cometió un doble “bogey” en el hoyo 8. Y parecía que iba a aguantarlo cómodamente hasta el final cuando unos últimos hoyos bastante desafortunados le pusieron contra las cuerdas. En el 16, falló un “putt” de un metro para “eagle” y eso le marcó para los dos siguientes, en los que perdió un golpe en cada uno y se vio abocado al “play-off”.
En la casa club esperaba tranquilo un sorprendente John Bickerton, ganador el año pasado en Abama y que se está especializando en terminar a lo grande. Él ya tenía firmada una tarjeta de 18 bajo par y necesitaba un pinchazo del nórdico para optar a los 275.000 euros del primer premio. Justo lo que sucedió. Aunque Niclas pateó para ganar en el 18 su bola no entró y comenzó entonces un interminable desempate.
En el tiempo extra Fasth llevó siempre la iniciativa. Se jugó por tres veces el hoyo 18 y en dos de ellas tuvo en sus manos el tiro decisivo. Y tuvo que ser en el cambio al 9 cuando se produjo el gran golpe de efecto: Bickerton se fue a la carpa de hospitalidad de segundo golpe y ahí acabaron sus opciones. Aunque pudo dropar sin penalidad y salvar el par, un “birdie” magistral de su competidor le quitó la copa de las manos.
“Es mi forma de jugar, siempre voy con mucha energía –declaró el campeón, que sacó el puño con enorme rabia cuando embocó el golpe decisivo-. No he estado jugando especialmente bien esta semana, pero me las he apañado para ir dando los golpes importantes en los momentos clave”. Fasth, que cumplió ayer 34 años, logra así su cuarto título europeo y toma fuerza para entrar en el equipo continental de la Ryder Cup, tal y como hiciera en 2002.
Quienes también han tenido un torneo redondo han sido José Manuel Lara y Carlos Suneson. El valenciano terminó tercero a un solo golpe de los de arriba, lo que le sirve para retener la tarjeta para el año próximo. “Solucionarme la temporada a estas alturas me da mucha tranquilidad. Ha sido un gran torneo y espero que pronto llegue la victoria. Ya llevo tiempo rondándolo”. El canario, que acabó noveno, demuestra que su momento de forma está siendo cada vez mejor. “El tiempo ha sido buenísimo y por eso los resultados han sido bajos; si hubiese saltado el viento hubiera sido otra cosa. Hacer un top-10 en un torneo de esta importancia me da mucha alegría.
CLASIFICACIÓN
1.- Niclas Fasth (Sue.), 270 golpes
2.- John Bickerton (ING), 270 golpes
3.- Phillip Archer (ING) 271 golpes
+.- Thomas Bjorn (DIN) 271 golpes
+.- Matias Eliasson (SUE) 271 golpes
+.- David Grifiths (ING) 271 golpes
+.- José Manuel Lara (ESP) 271 golpes
+.- Gary Orr (ESC) 271 golpes
CURIOSIDADES
Juan Parrón, en su primer torneo europeo, se quedó a un solo golpe acabar en el top-10. Fue undécimo y se quedó a un solo golpe de ganarse la invitación para el próximo torneo, en Italia.
Los hijos de Miguel Ángel Jiménez disfrutaron de lo lindo en toda la jornada. Primero, siguiendo a su padre por el campo y, al terminar, pidiéndoles bolas y autógrafos al resto de los participantes.
Los cuatro hoyos de desempate provocaron algunas situaciones curiosas. Por un lado, los españoles que iban a recibir trofeos (Lara, primer nacional, y García del Moral, mejor aficionado) tuvieron que aguantar una hora de espera en la tienda de recogida de tarjetas. Afortunadamente, pudieron seguir las evoluciones del “play-off” por televisión.
La entrega de premios estaba prevista en el “green” del hoyo 9, pero las circunstancias provocaron un cambio de protocolo. El hecho de llegar al cuarto hoyo extra, justamente en ese agujero, hizo que se tuvieran que quitar y poner la mesa y las sillas protocolarias a toda velocidad. Afortunadamente, el equipo de montaje actuó con diligencia y el hecho pasó desapercibido.
Niclas Fasth necesitó un poco de energía extra antes de su último golpe. Justo antes de darlo, mientras su rival preparaba su dropaje, sacó un plátano de la bolsa y lo devoró de dos bocados.